Hace un par de años decidí irme de erasmus a Alemania. Por aquel entonces mi único deseo era desaparecer, alejarme de todos aquellos que me querían y que no supieran más de mí. Creía estar preparado para la aventura, pensaba que iba a ser lo suficientemente fuerte como para soportarlo. Las cosas cambian, lo que antes era un deseo, lo que creías que te iba a hacer feliz, alejarte de todo aquello que conoces, irte a lo desconocido y empezar de cero, ahora se desvanece, ya no quieres desaparecer, ahora quieres estar con ella. Porque claro, al principio no había un ella, no había nada, bueno, miento, había oscuridad. Al principio nada era cierto, era difícil, pero bonito. Al principio, como ella dijo: "era un paracaídas con agujeros" pero claro, con el paso del tiempo te vas dando cuenta de que ella no es sólo ella, es Ella. Y claro, estáis lejos, y estar lejos no es lo tuyo (por fin te has dado cuenta). Y ahora lo que creías que era la ilusión de tu vida, es una gran mierda. Ah...