03/06/19

Nada me gustaría más que volver a ser feliz contigo. Volver a esos tiempos donde todo estaba bien, sin conflictos ni apenas malestares. Nada me gustaría más que poder volver a estar a tu lado sin sentirme tenso, poder volver a pensar en un futuro juntos, nuestra casa. Ojalá poder reducir la distancia cada vez más abismal que siento entre nosotros. Ojalá poder volver a ser feliz contigo.
Por otro lado, sé, y cada vez soy más consciente de ello, que todo eso no va a poder ser. Ya nada va a ser igual. Al menos para mí. Cada día va a ser un miedo constante a la recaída, si lo dejas. Cada día va a ser un sufrimiento, un agobio pensando que todo va a volver a pasar, a que volverás al punto de partida en la espiral de tu vida. Sufro muchísimo viendo cómo te haces daño, aunque me digas que no es por eso, que es por otra cosa. El tema del tabaco es sólo la superficie de algo mucho más profundo que me hace más daño, tu obsesión por la necesidad de maltratarte. Nunca lo voy a poder entender, tampoco te explicas para que te entienda. No es fácil. Y yo que soy un poco absurdo, no paro de hacer el imbécil para tratar de entenderte mejor: comía más de lo que debía para que no te lo comieras tú, me he hecho algún corte superficial para ver qué se sentía, fumé por primera vez en mi vida para poder llegar a entenderte mejor. Y nada ha servido. Ahora nos entendemos mucho menos que antes.
Aún así, sigo teniendo la esperanza de que todo pueda ir bien, de que podamos volver a estar juntos, de poder recuperar el tiempo que has decidido quitarte poco a poco. Poder pasar de nuevo días enteros contigo sin miedo. 
Porque aunque la gente me diga que me olvide de ti, yo no quiero olvidarte, quiero que seas mía, aunque suene egoísta como tú dices.

Comentarios